El paraíso de Brando, Jackson y Obama

Algo tiene este rincón a 40 km de Tahití que atrae a personajes tan diferentes como Marlon Brando, Michael Jackson, Quincy Jones, Robert De Niro… y Barack Obama, que, según The Financial Times, se refugió allí para escribir sus memorias. 

Marlon Brando siempre dijo que los mejores momentos de su vida los había pasado en Tetiaroa, en medio de ninguna parte. Lo descubrió mientras rodaba Motín a bordo en 1962, pero buscaba algo parecido desde que quedó fascinado por un reportaje en National Geographic sobre Polinesia y, para que no quedara ninguna duda, en su libro de memorias Las canciones que mi madre me enseñó escribió: “Si alguna vez pude alcanzar una paz genuina fue en mi isla, entre los tahitianos”. 

El único atolón de las islas del Viento, en el archipiélago de Sociedad, fue lugar de vacaciones para la realeza de Tahití, y el primer europeo en visitarlo, en 1789, fue William Bligh, justo antes de que su barco, el HMS Bounty, sufriera un tremendo (y celébre por la película de Brando) motín. Más suerte tuvo el canadiense Walter Williams, el único dentista del país, que, por sus servicios, lo recibió de regalo de manos del último rey de Tahití, Pomare V, en 1904. 

Durante el rodaje de Motín a bordo, Brando conoció a la hija y heredera del dentista, madame Duran y, pese que ella lo recibió fusil en mano, se hicieron amigos. El actor le prometió que jamás talaría un solo árbol y que trataría de conservar siempre la belleza del lugar, y se hizo con la mayor parte de la isla por 200.000 dólares. Desde su muerte en el 2004, el atolón es propiedad de su hijo Teihotu Brando, excepto dos hectáreas que el actor cedió a su amigo Michael Jackson. 

Brando, muy preocupado por la ecología cuando nadie hablaba de ella, abrió un modesto ecolodge. Cuentan que sus amigos famosos estaban encantados con lo primigenio del lugar pero no tanto con la falta de agua corriente o electricidad. 

También invitó a la isla a ecologistas e investigadores como Steward Brand o Jacques Cousteau, que le asesoraron para convertirla en un centro de investigación natural y en energías renovables, proyectos que la sucesión de tragedias familiares frenó en seco. 

En el 2014, el sueño primitivista se transformó en The Brando, un complejo de lujo con certificado ecológico accesible sólo en avión o barco que cuenta con 35 villas, cada una con playa privada y piscina con vistas a un atolón frecuentado por tortugas marinas, mantas raya y aves exóticas. De los menús del restaurante francés se encarga Guy Martin (dos estrellas Michelin por Le Grand Véfour en París). 

Y es lujo de verdad: la villa de uso individual sale a partir de 3.000 euros... por noche. Una barbaridad, pero no para Pippa Middleton, que pasó allí su luna de miel, o para Barack Obama, que firmó un contrato de 65 millones de dólares por sus memorias. En Tetiaroa seguro que halló la paz para escribirlas de un tirón.

Y mientras las celebridades se relajan, los científicos estudian la acidificación de los océanos y el blanqueamiento de los corales, como pedía Brando en su testamento: que Tetiaroa contribuyera a la preservación del medio ambiente y la biodiversidad.

THE BRANDO. Isla Tetiaroa. Tahití. Polinesia Francesa • Precios desde 3.000 €/noche • Servicios Spa, jardín orgánico, restaurantes polinesio y francés, deportes acuáticos, estación de investigación ambiental • Cómo llegar Air Tetiaroa tiene vuelos diarios desde Papeete