¿La dieta no funciona?

Muchas personas, sin tener grandes problemas de peso desean adelgazar. Proponerse comer mejor después de las fiestas navideñas es un clásico. Y es justamente a finales de enero donde se empiezan a sufrir los primeros fracasos de tan recomendable deseo.... Antes de tirar la toalla, tal vez el problema esté en uno de estos puntos.

1. Demasiado drástica
No se trata de pasar hambre. Seguir dietas de menos de 1.200-1.300 kcal nunca es una buena solución.

2. Condimentación no contabilizada
Es posible que los menús estén bien diseñados, pero no la cantidad de aceite o salsa. Una cucharada de aceite son casi 100 kcal, y de salsa rosa, 80 kcal.

3. Raciones de alimentos sanos incorrectas
Un alimento sano no es igual a ingerirlo en dosis libres. Tienen que dosificarse aunque sea queso fresco, jamón dulce, pan integral o fruta...

4. Fines de semana muy largos. La sistemática de comer ligero entre semana y ser condescendientes el fin de semana está bien, si no empieza el jueves...

5. Copitas de más. Es curiosa la benevolencia con el propio consumo de alcohol. Una copita de vino tinto en la comida aporta una cantidad de energía notable a la dieta. Y hay tamaños y tamaños de copas.

6. Cambios imperceptibles. La mejor intención de perder peso se ve neutralizada si coincide con un mayor uso del coche en lugar de caminar... Pequeños cambios en hábitos cotidianos inciden en el peso.

7. Picoteos invisibles. Es frecuente que los picoteos pasen desapercibidos, sobre todo si son de productos light. Hay personas que quieren perder peso, pero tienen hambre y toman entonces zumos de fruta, queso desnatado...

8. Pérdida poco notable. Es posible perder peso muy lentamente, y eso desanima, pero es normal. Lo importante es perderlo y, sobre todo, no aumentar más.