Marrakech Exotismo al alcance de la mano

La primera sorpresa del Marrakech actual es su nuevo aeropuerto, un espacio moderno y diáfano donde las placas fotovoltaicas se insertan en claraboyas que imitan los arabescos tradicionales. La misma sensación de orden y tranquilidad se ha trasladado hasta la célebre plaza de Yemaa el Fna, donde los encantadores de serpientes siguen apareciendo cada tarde, pero donde ya no abundan el polvo y el caos de hace unos años. Carromatos bien iluminados ofrecen frutas inmaculadas. Lo mismo se podría decir de los zocos. Porque Marruecos se ha convertido en uno de los principales destinos turísticos para quienes buscan algo exótico y cercano; la abundancia de visitantes ha modificado la actitud general de la puerta del Atlas y ha reconvertido muchas casas particulares de la kasba en hotelitos con encanto, además de llenar barrios como Gueliz con tiendas de nivel, muy cerca del histórico Café de la Poste. Quien lleve tiempo sin volver a Marrakech, debe volver para redescubrirla.