La casa sin límites

Negro hasta en la cocina

Progresivamente el color negro se ha ido instalando en la casa. En sillas, mesitas auxiliares y mesas de comedor de madera teñida o lacada, como pinceladas aisladas. En pantallas de lámpara, marcando rotundos perfiles gráficos. En superficies de acero... Hasta llegar a la cocina, transferido a griferías, fregaderos, frontales de armario o encimeras. El negro es el color de la elegancia y la distinción. Y así se ha vuelto la cocina, una estancia abierta a las zonas comunes, mucho más social y representativa." data-share-imageurl="http://magazinedigital.net/sites/default/files/field/image/bany7.jpg">

Las temáticas ylos colores sugestivos y las tecnologías y los elementos innovadores coexisten con libertad en la vivienda, donde la transversalidad en el uso de espacios se extiende. El negro, color de la elegancia, se adueña de la cocina consolidada ya como estancia social. Dormitorio y baño, reductos de lo privado, afinan detalles y sostenibilidad.

Negro hasta en la cocina

Progresivamente el color negro se ha ido instalando en la casa. En sillas, mesitas auxiliares y mesas de comedor de madera teñida o lacada, como pinceladas aisladas. En pantallas de lámpara, marcando rotundos perfiles gráficos. En superficies de acero... Hasta llegar a la cocina, transferido a griferías, fregaderos, frontales de armario o encimeras. El negro es el color de la elegancia y la distinción. Y así se ha vuelto la cocina, una estancia abierta a las zonas comunes, mucho más social y representativa. Para algunos el negro es la ausencia de todo color. No obstante, los diseñadores e interioristas que trabajan con él son capaces de distinguir medio centenar de tonos distintos. Del negro ébano al alquitrán, del azulado al charol, del humo al oxido, o el negro tinta china. El color negro tiene la virtud de aportar profundidad, resalta los colores que lo acompañan y combina con armonía con casi todos los materiales. Aunque para lucir requiere buenas dosis de luz natural. 


Versátil sala comedor

Una actitud transversal transforma los usos y costumbres de habitar la casa. El anglicismo multiliving lo indica, y se traduce en muebles diseñados para realizar varias actividades. La bruñida mesa negra en el apartado cocinas de estas páginas muy bien podría ubicarse en un comedor o un despacho. Las estancias entremezclan funciones y arrinconan estereotipos. Atrás queda el tablero de fórmica para la cocina y la caoba en el salón. Hoy casi todo es susceptible de intercambio. La convivencia de materiales y acabados sofisticados con la simplicidad de otros o una elaborada y cambiante gama de colores para la casa ensancha posibilidades. La lámpara de suspensión, más allá de la mesa del comedor, pende sobre la mesilla de noche o en el recibidor. El flexo de oficina se ancla en el dormitorio. Los profesionales del diseño conciben la casa como un collage de piezas inéditas y otras de época puestas al día, gustan del referente histórico y cultural,  y persiguen la espontaneidad  pero también la elegancia. Muebles, lámparas y complementos con un cierto empaque que se transmita al confort y la vida doméstica.


Colores vitales

Las agencias prescriptoras de color auguran para la próxima temporada el éxito de los tonos lino, terracota, rojo granero, azul deslumbrante o amarillo cadmio en la casa. Estas y otras gamas cromáticas aportan nuevas connotaciones a lo doméstico y se hacen notar en las últimas colecciones de mobiliario y  objetos.


Amplitud y relax en el baño

Si el blanco prevalece como color asociado a lo más limpio en lavamanos y sanitarios, los tonos grises piedra y arena ganan terreno en esta estancia convertida en sala para el relax. Son colores que remiten a las rocas y la naturaleza, el lugar donde brotan los manantiales. También conectan con la estética en boga de superficies de cemento de factura industrial. Su continuidad visual en paredes y suelos se prolonga en los actuales platos de ducha extraplanos con gamas de color similar y en baldosas de gran formato. Contribuyen a esta amplitud óptica las mamparas de vidrio transparente, con efecto de espejo o luz integrada en la perfilería de sujeción.

Lavamanos innovadores. Con empeño ecológico, el diseñador barcelonés Ricard Ferrer añade a su nuevo lavabo un contenedor que retiene el agua y que es muy útil para el afeitado. Hila también fino en el material, reciclable 100%, compuesto por resinas de origen vegetal derivadas de almidones y maíz sin organismos genéticamente modificados (OGM), mezcladas con minerales. Konstantin Grcic, nombre emblema del diseño internacional, saca partido a los novedosos materiales cerámicos de alta resistencia que permiten modelados y bordes muy delgados. Fusiona funcionalidad  y ornamento con una isla semihúmeda para depositar el jabón o la pasta de dientes. Entre los grifos de mecánica innovadora sobresale Eclipse, por el sistema de apertura 
con botón que se desplaza lateralmente. 


Paredes a tono

Para revestir paredes en zonas de aguas, destacan las últimas colecciones cerámicas con colores destonificados. Son baldosas con variación tonal dentro de la misma gama, de efecto  vibrante y acuoso, que superan los colores planos. Con diversas texturas, añaden reflejos de luz al baño.

Si las colecciones de gres porcelánico han logrado emular cualquier material de forma fidedigna: piedra, cemento, terrazo, madera... ahora sofisticadas gamas de papel pintado para cuartos de baño, a prueba de agua, vapor y abrasión, les van a la zaga. Gracias a técnicas de reproducción en alta definición, ofrecen un extenso catálogo de motivos, desde marmoleados hasta el efecto de piedra tallada en la cantera, con gran realismo.


Tejidos y no tejidos en el dormitorio

Los tejidos son lo más próximo a esa tercera piel que se dice es la casa. Se reparten por toda la vivienda, y en el dormitorio adquieren especial relevancia. Ropa de cama de algodón orgánico, linos lavados a la piedra de aspecto vivido, mantas de lana merina ecológica, tintes naturales o colchones con capas de fibras naturales componen hoy los ambientes más saludables. Los cabezales y las bases de cama tapizados, con tendencia a la ligereza, transforman la zona de dormir en un espacio multifacético. Se proponen como un respaldo de sofá extra durante el día para leer un libro o ver el último capítulo de una serie. Las lámparas de fibras vegetales entretejidas marcan tramas de luz, y las de fieltro –el tejido no tejido por excelencia– filtran la luz como nubes nocturnas.

En alfombras, las nuevas técnicas de reproducción en alta definición sustituyen el motivo tejido por el impreso, reduciendo costes. Son lienzos mullidos que aíslan del frío, creados también para contemplar. La diseñadora italiana Deanna Comellini explora en la colección UltraNative una geometría inédita que ha patentado: un círculo amorfo o un cuadrado deformado, de confines difusos. Con el motivo de tramas superpuestas quiere evocar el trazo primigenio y arcaico, el gesto más orgánico que surge de la propia mano en el que todos podamos reconocernos.


Reflejos de intimidad

Entre la actual recuperación de objetos del pasado figura el tocador. Originario de la Francia y la Inglaterra del siglo XVIII, diseñadores y firmas ponen al día este mueble destinado a cumplir con los rituales de belleza. Vanity Table de la colección Momentos de Nomon combina líneas suaves con materiales nobles: nogal macizo, latón pulido, mármol y tapicería de terciopelo en el puf. El espejo es otro elemento que vive su apogeo. Muchas marcas, internacionales o locales, lo añaden a sus colecciones. Además de reflejar nuestra imagen, persigue sofisticados efectos y revela su vocación de pieza de arte. Mirrors de Studio Roso para Fritz Hansen parte de acuarelas pintadas a mano y un vidrio semitransparente. Los reflejos varían según la luz del entorno y la perspectiva del que mira.