Ideas y cortes para ‘estrenar’ pelo

Alexa Chung para L’ORÈAL PROFESSIONNEL

"Año nuevo, nuevo corte de pelo". Olivia Palermo, la casi infalible referente de estilo, subía a sus cuentas de Facebook y Twitter una foto que atestiguaba que había pasado por la tijera su corte lob (la versión larga del bob) para darle un aire más ­moderno, dejándolo encima de los hombros en la nuca y algo más largo por delante para enmarcar el rostro. No ha pasado un mes y el corte ya reclama su sitio entre los más copiables.
También Kim Kardashian insinuaba en las redes que podría cambiar su trabajado color platino por su castaño natural. Un vistazo a las búsquedas en Pinterest, donde se inspira medio mundo, apuntan qué nos va a llevar de cabeza. El curtain fringe, con un aumento del 600% de las visitas, se lleva la palma. Este flequillo cortina, que estuvo de moda en los setenta con iconos como Brigitte Bardot o Jane Birkin, es pura tendencia. Y eso que la polifacética Alexa Chung, que lo convirtió en seña de identidad, sorprende ahora sin él en su debut como nueva imagen de L’Orèal Professionnel. 



Cambio y... ¿largo? Se augura la vuelta de las melenas XL, tipo Meghan Markle o el ángel Romee Strijd, y el mantenimiento de su reverso, el corte pixie, que este año irá más allá del platino. Se reinventan el bob, más despuntado y a capas, y el lob, que tanto juego da a la modelo Karlie Kloss y a la actriz Margot Robbie. Los rizos se reivindican con naturalidad y control, guardando las distancias con el revival ochentero, y hasta se atreven con los flequillos (mejor no hacer experimentos en casa y ponerse en manos de un profesional). También es tendencia el pelo hacia atrás con efecto mojado y poco peine.

Más color. Los tonos pastel han dejado de ser extravagancia y conquistan la calle incluso con melenas que imitan los colores irisados de las perlas. Su influencia se mantiene, mientras que los metálicos, abanderados por el azul, el verde y el plata (la apuesta más sofisticada del pelo de abuela que puso el gris-blanco de moda) asoman la cabeza. El monocolor ha muerto, y el pelo pide reflejos que le den vida y movimiento. La sutileza también existe y en este 2018 tiene nombre propio: Root Beer. Matices en tonos caramelo y cobrizos para alegrar los castaños.


Turbante para acelerar el secado del pelo. Lo logra en la mitad de tiempo que una toalla normal. Lisse Luxe Hair, 30 €. Aquis.
Acondicionador intensivo. Fortalece y repara las áreas dañadas. Con histidina, que reduce el efecto de los minerales oxidantes del agua. 3 Minute Miracle, 3,99 €. Pantene. 
Crema lavante al limón para cabellos coloreados, 51 €. Christophe Robin.
champú activador de rizos Sublime Curl, 15,65 €. René Furterer.
Agua de peinado. Botanique Nutre y Fortalece, 5,99 €. Tresemme.

 

Cómo tener unos rizos de 10

Quien tiene el pelo rizado sabe lo que cuesta domarlo y mantener su forma. Algunas pautas funcionan:

Hidratación. “El rizo es como un muelle y ha de ser elástico”, aconseja Alexis Ferrer, director creativo de Anna Ferrer y embajador global de Wella. “Su aliada es una buena hidratación en champús, acondicionadores y mascarillas, que le aporte agua sin engrasarlo”.

Un buen corte. “El rizo ha de ser igual de grueso de la raíz a la punta; mejor no optar por los desfilados”, dice.

Poco peine y muchos dedos. “Un peine de púas anchas para desenredarlo, y darle forma con los dedos”, señala. 

Cómo secarlo. El difusor ayuda. “El secador, siempre con la marcha más lenta y el aire caliente –concreta–. Y no secarlo del todo, dejar que se acabe de secar solo”. 

Mousse, espuma, gel, moldeadora, sérum, aceite... “Cada rizo es diferente y varía si los productos de styling se aplican en seco, húmedo o mojado, si se usa secador... Probar hasta dar con el que más guste. Y el rizo quiere mimos al aplicarle los productos”, aconseja el peluquero. 

 

Cuidar la melena en invierno
Los gorros, la calefacción, el aire frío y la fricción con jerséis, bufandas y abrigos dan lugar a un pelo deshidratado y propenso a la electricidad estática. Algunos trucos expertos ayudan a evitar su aspecto opaco, aplastado y quebradizo.

“No hay que lavarlo a diario”, aconseja la beauty hunter Claudia di Paolo. “El cuero cabelludo también se reseca en invierno y se vuelve más propenso a la picazón y la descamación, por lo que conviene usar champús nutritivos o muy suaves que no alteren sus aceites naturales. Es importante enjuagar bien cualquier champú, acondicionador o mascarilla para que no se vuelva más graso”, dice. 

Sí a la mascarilla. “Da al cabello la nutrición necesaria para reemplazar la humedad perdida por el aire seco y ayuda a prevenir su rotura”, señala Di Paolo. 

Así se seca: con el secador a 15-20 cm para no quemar el pelo. Si hay prisa por la mañana, mejor concentrarse en las raíces, lo primero que hay que secar para evitar resfriados. Se puede envolver con una toalla, sin frotarlo para no causar roturas ni encrespamiento. Las hay que absorben el agua nueve veces más rápido que las de algodón. 

Sin electricidad estática. “Una funda de almohada de seda o un pañuelo de seda para recoger el pelo la mantienen a raya”, dice Di Paolo. Bienvenidos los acondicionadores sin aclarado y las brumas hidratantes, y adiós a peines y cepillos metálicos; mejor optar por los de madera y cerdas naturales.

En la piscina. Mójese la cabeza antes de entrar. “El pelo seco es como una esponja y absorberá el cloro”, avisa otro experto, el doctor Joel Coret.