Una solución para cada error

Exceso de producto. “En general, utilizamos demasiado sérum y mucha crema. Con el primero bastan dos pulsaciones para cara, cuello y escote pero, como se absorbe muy rápidamente, hay quien se pone más del doble. La crema no hay que ponerla a pegotes en frente, mejillas y barbilla. Lo mejor es aplicarla en la manos, calentarla un poco y extenderla después”, dice Silvia Oliete, propietaria del centro Blauceldona y experta facialista." data-share-imageurl="http://www.magazinedigital.com/sites/default/files/field/image/gettyimages-a0246-000001c_0.jpg">
Que levante la mano quien no tenga dudas sobre cómo sacarle el máximo partido al maquillaje o no confiese haberse ido alguna vez a dormir sin limpiar la piel (el fallo más común, según todos los expertos). Cuatro profesionales comparten sus mejores trucos para poner remedio a los errores y poner en marcha una rutina de belleza de 10.

Exceso de producto. “En general, utilizamos demasiado sérum y mucha crema. Con el primero bastan dos pulsaciones para cara, cuello y escote pero, como se absorbe muy rápidamente, hay quien se pone más del doble. La crema no hay que ponerla a pegotes en frente, mejillas y barbilla. Lo mejor es aplicarla en la manos, calentarla un poco y extenderla después”, dice Silvia Oliete, propietaria del centro Blauceldona y experta facialista.

Saltarse la limpieza nocturna . “Hay que hacerla a diario. Sin excusas. La prueba del algodón funciona: aunque no se use maquillaje, al llegar a casa por la noche y limpiar la cara sale gris por efecto de la contaminación y la suciedad que se acumula durante el día. Es un paso indispensable: por mucho que se aplique el mejor sérum o la crema más cara si la piel no está limpia y bien exfoliada (una vez por semana o cada 15 días, según sus necesidades) se quedarán sólo en la superfície”, apunta Silvia Oliete.  

Base de maquillaje demasiado oscura.  “El primer fallo es probarla en el dorso de la mano. Lo correcto es hacerlo en la parte baja del rostro –en la línea de la mandíbula es perfecto– para dar con el tono más parecido al de la propia piel. No hay que broncearse con la base (hay otros productos para ello) porque el resultado tiraría a amarillo cetrino, ni tampoco usar un tono demasiado claro que haría que el rostro tuviera un tono más grisáceo. Y no hay que abusar de la cantidad para que el maquillaje no quede demasiado artificial”, explica Angy Garrido, formadora de Sensai.

¿Por qué el maquillaje hace bolitas? “Normalmente no hace bolitas por sí solo. La responsable suele ser la crema hidratante o el protector solar que se usa previamente. Un cambio de hidratante soluciona el problema”, asegura Ruben Zamora “Gato”, maquillador oficial de Maybelline NY en España.

¿Base con brillo o mate?. “Lo esencial es sentirse cómoda con ella aunque hay que tener en cuenta la duración que pedimos a la base de maquillaje y si lo que se necesita es ganar luminosidad o controlar brillos, según el tipo de piel e incluso del clima. En general a las pieles maduras les favorecen las texturas luminosas que les aporten jugosidad; las pieles más jóvenes o con poros dilatados pueden optar por texturas más mates que ayuden a minimizar el tamaño del poro”,  apunta la experta de Sensai.

¿Con brocha o con los dedos? “Yo siempre uso brochas sintéticas porque no malgastan producto ni acumulan bacterias y son más fáciles de lavar. Me es más cómodo y el maquillaje dura más porque con los dedos siempre se engrasa un poco la piel”, sugiere Angy Garrido.

Maquillaje+aceite. Clyde Johnson, embajador global de La Mer, también es fiel a la brocha. Y exprime sus posibilidades a fondo. La usa en seco y húmeda, apretándola un poco con los dedos y utilizándola a pequeños toques, como una esponja, cuando necesita aumentar la cobertura. Un truco: “Mezclar la base de maquillaje con dos gotas del aceite Renewal de la Mer en el dorso de la mano y aplicarlo con la brocha. Multiplica la luminosidad de la piel y refresca el maquillaje para acudir a una cita al salir del trabajo”. Y un atajo infalible para aplicar los polvos translúcidos que sellan el maquillaje: “Pulverizar la brocha con una bruma”. 

¿Iluminador o corrector?. Se diferencian en el nivel de cobertura y en su función.  El primero aporta luz en las zonas oscuras, como la cuenca donde empieza la ceja junto a la nariz, y resalta las zonas más sobresalientes del rostro. Se aplica con pequeños toques en la parte alta del pómulo, el puente y las aletas de la nariz, bajo el arco de la ceja en el arco de cupido y en la fente y la barbilla”, coinciden los expertos. El corrector, el anti-ojeras de toda la vida pero con fórmulas de última generación, corrige y unifica tonos. Se aplica junto al lagrimal, extendiéndolo con cuidado hacia el exterior del ojo, y sobre cicatrices, granitos o manchas que se quieran disimular.  “Pon un poco en los pómulos o donde creas que necesitas un extra de camuflaje”, señala Clyde Johnson, de La Mer.

No manejar bien el contouring. Esta técnica de maquillaje consiste en esculpir los rasgos jugando con las luces y las sombras aplicando distintos tonos. “Hace milagros o desastres a partes iguales. Merece la pena invertir tiempo en practicar y entender cual es el grado de intensidad que necesita y las zonas en las que el rostro mejora con esta técnica”, aconseja Gato.

Un eyeliner fallido. “Cuando el rabillo no tiene la inclinación ideal lo mejor es borrarlo y empezar de nuevo y, si el problema es que se ha empezado a elevar la línea antes de tiempo y el párpado se ha montado sobre ella, también. Recomiendo tener siempre a mano bastoncillos de algodón y agua micelar. No hay que usar nunca desmaquillante de ojos para borrar los errores porque el aceite impediría que el nuevo trazo se fijara correctamente”, dice Gato.

La mascarilla equivocada. Están de moda y, con el fenómeno del multimasking, se usan para casi todo. Pero la fórmula importa. “Las pieles maduras agradecen las de acción hidratante y reafirmante y no se llevan bien con  las que contienen activos como el ácido salicílico (antiacné) que las reseca y hace que las arrugas sean más visibles”, comenta Oliete.

Aciertos para salir de lujo en instagram. “Controlar bien los brillos y apuntarse al strobbing (acentuar los puntos de luz en el rostro) sólo donde se necesita: parte alta del hueso del pómulo, lagrimal y arco de cupido. Al elegir la máscara de pestaña hay que buscar una que, además de darles volumen, las alargue y las eleve. El paso final es marcar bien las cejas o los labios para que el rostro no pierda fuerza si se aplican filtros muy luminosos”, comenta el maquillador de Maybelline. 

Polvos perfeccionadores de tratamiento para fijar el maquillaje y mantener la piel fresca todo el día. The Sheer Press Powder, 75 €. La Mer.
Base de maquillaje ultraligera enriquecida con polvos de seda Koishimaru, que realzan la luz. Con cobertura regulable. Con SPF 15 y en ocho tonos. Luminous Sheer Foundation, 56 €. Sensai
Base de maquillaje Super Stay 24 h, 12,99 €. Maybelline NY.
Aceite antiedad bifásico y multiusos. The Renewal Oil, 180 €. La Mer.
Brocha profesional de maquillaje. Liquid Foundation Brush, 52 €. Sensai.
Mascarilla para pieles maduras y secas. Con el complejo Essence of Bees (miel, propóleo y jalea real), nutre y alivia la piel. Masque Majestueuse Votre Visage, 350 €. Valmont
Eyeliner Curvitude, 8,99 €. Maybelline NY.