Tom Holland "Aún no termino de asumir que soy una celebridad"

Es el último niño prodigio que ha dejado huella en Hollywood. Tom Holland brilló en el West End londinense como Billy Elliot, pero su aparición en 'Lo imposible', de J.A. Bayona, lo situó tan alto que ahora se convierte en el Spiderman más joven de la historia.

Una mención a J.A. Bayona y se le iluminan los ojos. Y cuando se le pregunta si el realizador catalán asistirá a la première de Spiderman Homecoming en Los Ángeles, explica que está rodando la segunda parte de Jurassic World en Hawái y que no ha podido viajar. Tal y como señala en la entrevista exclusiva con Magazine, Bayona, como él le llama, ocupa un lugar único en la vida de Tom Holland (Kingston Upon Thames, Inglaterra, 1996) por haber sido quien le abrió las puertas del cine cuando lo contrató para Lo imposible. Sí, para entonces el prometedor adolescente ya era un veterano de las tablas después de dos años en el West End con Billy Elliot, pero fue el director de El orfanato el que lo llevó a Hollywood.

Gracias a eso, hoy y con 21 años recién cumplidos, el actor disfruta de infinitas oportunidades. No sólo rueda actualmente la tercera parte de Vengadores, que llegará a los cines en mayo del 2018, sino que ya ha concluido The Current War con Benedict Cumberbatch y se prepara para filmar lo que puede convertirse en una nueva franquicia, Chaos Walking, basada en otra novela de Patrick Ness, el de Un monstruo viene a verme, en la que su compañera de reparto será Daisy Ridley (de la nueva Star Wars).

¿Convertirse en Hombre Araña es un sueño hecho realidad?
Por supuesto. ¿Quién no soñaría con interpretar a un superhéroe a los 20 años?

“Creo que tengo más 15 que 21 en la vida real. Los Holland tardamos mucho en madurar. Siento que tuve 15 hasta el fin de semana pasado: tanta experiencia arrolladora no me ha dejado madurar”

¿Cómo lidia con la presión que esta responsabilidad le crea?
La presión es muy fuerte, pero para mí todo fue mucho más relajado después de rodar Capitán América: Civil War. Fue algo tan rápido... Llegué al plató, rodé mis escenas y me fui. De tan simple que fue, sentí como si sólo hubiera hecho una audición. Cuando estaba a punto de estrenarse me empecé a preocupar, temía que la gente viera algo con lo que yo no estaba muy satisfecho. Pero luego, como toda la gente estaba tan contenta con mi trabajo, fue un alivio... me sentí el rey del mundo.

A los 21 es el más joven en interpretar a Peter Parker, que aquí tiene 15 años. ¿Cómo fue lo de regresar a su adolescencia?
Para ser sincero, creo que tengo más 15 que 21 en la vida real. Los Holland tardamos mucho tiempo en madurar. Me resultó muy fácil interpretar a alguien de 15 años porque siento que yo tuve esa edad el fin de semana pasado. Como los últimos 10 años han sido una experiencia arrolladora tras otra, no he podido concentrarme en madurar. He crecido un montón, he entendido que esta es una industria y he hecho todo lo que estaba a mi alcance para entender cómo funciona. Pero la mayor parte del tiempo simplemente disfruto de lo que hago como actor. Comportarme como si tuviera 15 años es más fácil que hacerlo como si tuviera 21. Me acabo de comprar mi primer apartamento y justo empiezo a darme cuenta de todo lo que voy a tener que pagar. Cuando tenía 15 años no me preocupaba por ninguna de esas cosas.

¿Qué cree que tiene en común con Spiderman?
Me identifico mucho con él porque cuando era niño era mi superhéroe favorito. Tuve una fase en la que me encantaba Batman, pero la mayor parte del tiempo mi corazón siempre estuvo con el Hombre Araña. Es que creo que una de las razones por las que Peter Parker y Spiderman son tan queridos por la audiencia es porque es muy fácil identificarse con ellos. No hay un adolescente que pase por la escuela secundaria sin sentir lo mismo que le pasa a Peter, ya sea que llega tarde a la escuela, que lleva mal lo de los deberes, que no lo aceptan en el equipo de fútbol o que no sabe cómo hablar con las chicas. Yo pasé por casi todo eso. Y no soy el único. Creo que es un alivio para un adolescente ver en una película a un chico como Peter Parker, que también es Spiderman, pasar por las mismas cosas que él está pasando.

En el mundo de Spiderman, Iron Man es una celebridad. ¿En qué medida la relación que Peter Parker tiene con él es un reflejo de la que usted tienes con Robert Downey jr.?
Eso fue muy interesante. Siento que muchas veces mi vida se parece a la de Peter. En mi caso, de la misma manera en que Tony Stark es el mentor de Peter, Robert realmente ha funcionado como tal mientras filmábamos esta película y también en el plató de la de Los Vengadores que estamos haciendo ahora. Estaba filmando dos películas al mismo tiempo, una en Londres y una en Atlanta. Filmaba dos días en Atlanta, volaba durante el tercero, rodaba dos días en Londres y volaba en el tercero, y así. Estaba haciendo vuelos internacionales cada tres días y medio y terminé enfermando. Robert se ocupó de mí en el plató, me dio vitaminas y zumos para que me ayudaran a recuperarme más rápido. Después de eso, cada vez que le veo le llamo doctor Downey. Lleva una maleta con vitaminas y siempre tiene algo para darte.

“Peter Parker y Spiderman son tan queridos porque es fácil identificarse con ellos. No hay un adolescente que pase la secundaria sin llegar tarde a clase, llevar mal los deberes...”

¿Le dio algún consejo?
En realidad, el mejor consejo que recibí fue de Michael Keaton, que me dijo que siguiera guiándome por mi criterio de que Spiderman nunca debe hacer algo que resulte poco creíble. Si puede levantar un camión, no debería pegarle a alguien en el rostro porque siguiendo la misma lógica le mataría. Por lo tanto, yo me aseguré de que Spiderman nunca esté en una situación en la que la audiencia sienta que se está quebrando la lógica. Hay una escena en la película en la que todo el mundo opinaba distinto que yo, pero yo insistí hasta que terminaron dándome la razón. Michael me dijo que eso fue lo que hizo en Batman. Siempre trató de que sus poderes  tuvieran conexión con la realidad.

¿Cómo ha sido lo de trabajar con el resto de los Vengadores?
No me lo termino de creer. Yo crecí mirando a Chris Evans haciendo de Capitán América, a Chris Hemsworth en las películas de Thor y a Robert Downey jr. haciendo de Iron Man, Chaplin y Sherlock Holmes. Por eso, el hecho de que me consideren un colega y me vean como un compañero de reparto es algo que jamás me hubiese imaginado.

¿Está al mismo nivel?
No, jamás podría sentir eso porque no tengo ni su trabajo ni su sabiduría. Lo único que puedo hacer es aprender de ellos. Espero que cuando tenga su edad pueda hacer lo mismo con un actor joven y devolver el favor.

¿Su plan es interpretar du­rante mucho tiempo a Peter Parker?
Por ahora eso va a depender de los resultados comerciales de estas películas. Cuando se estrene nuestro filme, la audiencia habrá visto a Peter Parker a los 15 años y también a los 35. Tengo una idea sobre lo que me gustaría hacer con el personaje, la he propuesto y la están considerando. Me encantaría que eso se concretara, porque me permitiría seguir siendo Spiderman durante mucho tiempo. Si quieren que siga, yo estoy disponible. La propuesta de Kevin Feige, por ahora, es que las películas de Spiderman sean como las de Harry Potter, en las que cada filme equivalga a un nuevo año escolar. Después de la tercera película, se graduaría de la secundaria, y habría espacio para hacer la cuarta, la quinta, y también la número 24.

¿Cómo le está resultando tratar con los fans?
Es muy interesante. La gente se me acerca y me pide que me haga una foto con ellos. Me lleva un segundo reaccionar y darme cuenta de por qué me lo están pidiendo. Y de pronto lo comprendo todo y me digo: “Ya, es que soy Spiderman”. Es que toda esta experiencia ha sido tan loca que aún no termino de asumir que soy una celebridad.

“Me asusta que Hollywood sea una burbuja, es muy fácil crecer ajeno a la vida real. A veces siento que es la versión más falsa de la vida”

¿Cuáles cree que serán los próximos pasos en su carrera?
Es difícil de decir porque soy un actor que viene del cine independiente, y no quiero dejar de hacer esa clase de películas. Les estoy pidiendo a mis agentes que me den más películas pequeñas. Sin embargo, están apareciendo franquicias como hongos que también me buscan, y en ese sentido me doy cuenta de lo afortunado que soy. Estoy en una situación privilegiada en la que puedo elegir lo que quiero hacer. Nunca había estado en una posición así y trato de disfrutarla mientras dure.

¿Por qué se lanzó a filmar otra franquicia a la par que Spiderman? ¿Siente que no puede perder una buena oportunidad?
No. Esa no fue la razón de que aceptara trabajar en ese filme. No acepto papeles sólo por trabajar un poco más. Me vinculo a proyectos que me parecen valiosos, y el del director Doug Liman tiene muchísimo potencial. No soy el tipo de persona que hace las cosas sólo por dinero.

¿Cuán importante ha sido Bayona en que se convierta en el actor que es hoy?
Fundamental. Bayona ha sido un gran amigo a lo largo de los años y no sólo un buen director. Aprendí tanto trabajando con él en Lo imposible que ya no volví a ser el mismo. Es un hombre muy amable y generoso, por lo que nunca dudo en llamarle si necesito un consejo. Si me envían un guion y no sé si quiero hacer la película o no, se lo paso a él. Sé que por más ocupado que esté, Juan Antonio lo leerá esa misma noche y me dará su opinión, que yo valoro mucho. No sólo he aprendido de él sobre actuación, sino también sobre cuál es la naturaleza de la bestia. Me siento feliz de tener a un amigo como él que siempre estará de mi parte.

Cuando estuvo con él en España, ¿descubrió que se trataba de una celebridad?
Un poco sí. Lo imposible ha sido la película española más importante que se ha hecho, y a mí me enorgullece haber participado en ella. Los fans españoles siempre han estado allí y me han apoyado permanentemente, por lo que les estoy muy agradecido.

“J.A. Bayona ha sido un gran amigo y no sólo un buen director. Aprendí tanto con él en ‘Lo imposible’ que ya no volví a ser el mismo”

Figura en los créditos de Un monstruo viene a verme. ¿Y eso?
Fui a visitar el plató, y Louis, el niño, tenía que hacer una escena con el monstruo, que obviamente no estaba allí. Bayona me pidió si podía ayudarle a hacer de monstruo. Y como es un buen amigo, me incluyó en los créditos.

¿Le pagaron por ese trabajo?
No, no hace falta que Bayona me pague. Siempre estaré dispuesto a trabajar para él gratis. Me ha dado una carrera que jamás imaginé. Le debo muchísimo.

¿Diría que Lo imposible dio más impulso a su carrera que Billy Elliot en el West End?
Creo que Billy Elliot me dio una gran base para trabajar, y me enseñó mucho, sobre todo en lo que tiene que ver con comportarse con madurez. Pero fue gracias a Lo imposible que logré ingresar en Hollywood. Fue la película que me abrió las puertas de la industria, y sin ella no estaría hoy aquí.

¿Y qué aprendió trabajando con Naomi Watts?
Todo, porque yo nunca había estado en un plató. Mis conocimientos sobre lo que es hacer una película se originan en esa experiencia. Trabajar con Naomi fue una masterclass constante. Ella no sólo es muy buena, lo hace sin esfuerzo. Hace su trabajo con una fluidez envidiable. Aprender con alguien así fue la oportunidad perfecta para probar y mejorar mi talento, y por sobre todas las cosas decidir si esto era lo que quería hacer. No hay nada que no haya aprendido de Naomi y de esa película. Todo fue una clase maestra diaria.

¿En qué medida su padre le impulsó a subirse a las tablas a una edad muy temprana?
Mi padre (el comediante y autor Dominic Holland) ha tenido un papel muy grande en mi carrera, pero en el inicio creo que todo se lo debo a mi madre. Ella sintió que yo podía bailar y me mandó a clases, simplemente para que lo disfrutara, y así fue como me convertí en actor, a partir de la danza. Pero ahora que tengo una carrera y que formo parte de la industria, mi padre tiene una enorme influencia en todo lo que hago, simplemente porque confío en su opinión. Soy muy afortunado de que él haya crecido en este mundo.

¿De dónde surgía la pasión como para que entre los 11 y los 13 años hubiera hecho tantas funciones de Billy Elliot?
Era algo que disfrutaba mucho. Me encantaba bailar y actuar. Era algo que siempre había querido hacer. Nunca sentí que eso fuera un trabajo. Me parecía que era un hobby, una actividad en la que tenía mucha suerte de poder participar. Para mí, trabajar en Billy Elliot en el West End fue como tocar el cielo con las manos.

¿Qué le asusta de Hollywood?
Que es una burbuja. Es muy fácil crecer en Hollywood ajeno a la vida real. Te acostumbras fácilmente a que otros hagan cosas por ti, porque cuentas con asistentes, gerentes de negocios, jefes de prensa y es muy importante darse el espacio para poder crecer en la vida real. No veo Hollywood como mi hogar, sino como lugar de trabajo. Cuando vuelvo a casa me voy al pub con los amigos y trato de experimentar cosas fuera de esta industria tan loca, porque es fácil dejarse seducir por los bólidos, las grandes mansiones y las chicas guapas. La vida no es eso. Lo crucial es hacer amigos, mantenerlos y ser feliz. A veces siento que Hollywood es la versión más falsa que puede existir de lo que es la vida real.

¿Qué le hace feliz fuera del trabajo?
Explorar. Ver cosas que no había visto antes, conocer a gente interesante, buscar desafíos laborales, viajar por el mundo, jugar al golf con mi padre, pasar tiempo con mis hermanos menores. Todo pasa por tratar de llevar una vida tan común y normal como me sea posible, y sólo así voy a poder usar los poderes que me da ser Spiderman para poder llegar a lugares que de otro modo serían inaccesibles.

¿Se ha mudado ya?
Aún no. Todavía vivo con mis padres, y no le voy a mentir, me desespera. Hablando en serio, me encanta vivir con ellos, pero el apartamento que compré es pequeño y está cerca. Mi madre lo encontró. Estoy muy entusiasmado con empezar un nuevo capítulo en mi vida e irme a vivir solo de una vez por todas.