La unión

Yoga significa yugo o unión y constituye una práctica que se remonta a los orígenes de la civilización indoeuropea como testimonian los relieves de Mohenjo-daro (2.500 a.C.). La unión del yoga supone la integración de cuerpo, mente y alma. Vivimos en lo exterior y material, aferrados a la mente, y resulta muy beneficioso contactar con nuestro cuerpo y espíritu para escuchar la voz interior. Algunos practican el yoga como algo físico pero su sistema filosófico lo convierte en algo más trascendente. No es magia ni mística trascendental, pero como definió Patanjali al recopilar su sabiduría en los Yoga Sutras (siglo III a.C.), “Yoga es parar los procesos de la mente”. Aprender a refinar el cuerpo y la mente para conectar con una luz que nos hace brillar como un diamante. No es fácil y requiere disciplina. Para templar cuerpo y mente se trabajan las posturas o asanas, antes de poder meditar. Los ejercicios de respiración o pranayamas son otra puerta para cambiar el estado de conciencia y eliminar el estrés. La mirada interior nos dice que formamos parte de un todo y que somos mucho más que nuestra mente. 
El sabio sanscritista Joan Mascaró decía que somos pequeñas llamas de un gran fuego universal. El mundo moderno nos ha desconectado de él, provocando una ausencia y carencia existencial. Una estancia en Rishikesh nos pone en la senda de una práctica que los Beatles popularizaron allá por los años sesenta cuando visitaron el ashram del Maharishi Mahesh para aprender yoga y meditación trascendental. Hoy muchos la practicamos en distintas modalidades. Sería bueno recordar que yoga no es bodybuilding, sino la danza de Shiva, aquella que une las partes y baila con el universo.

 

Rishikesh

La llamada capital del yoga se asienta poco más allá de las fuentes del Ganges, en un meandro donde el río más sagrado de la India traza sinuosas curvas saliendo de las montañas. En la parte antigua que va desde el puente de Lakshmandjhula hasta el Maya Kund, se hallan más de una veintena de ashrams o centros para la práctica del yoga. Los más conocidos son los de Kailas y Vivekanda. Sólo se pide silencio y respeto por la práctica. Los hindúes peregrinan a la sagrada Rishikesh con devoción. Los occidentales vamos atraídos por la mística oriental. La espiritualidad se palpa en cada amanecer. 

 

LA PRÁCTICA: 
MARJARIASANA


Postura sencilla, también llamada gato-vaca. Rodillas y manos en el suelo, separadas al ancho de las caderas. Brazos estirados. Inhala e inclina pelvis adelante, arqueando espalda abajo, estirando cuello. Exhala, pelvis atrás y arquea columna arriba, cuello relajado hacia abajo, como un gato enfadado. Sigue al ritmo de tu respiración.