Bajo coste

Ryanair está que se sale. No pasa trimestre sin que nos sorprenda con alguna nueva idea de bombero. La última es de hace unos días, cuando decidió implantar una nueva política de “asientos aleatorios” para sus pasajeros. Hasta ahora, lo normal era que si dos o más personas compraban billetes a la vez les diesen asientos uno al lado del otro, o lo más cercanos posible. Pues ahora ya no. Ahora la norma es la contraria: ponerlos cuanto más lejos mejor. De forma deliberada. Una pareja con una hija de tres años descubrió con horror cómo habían colocado a la niña, sola, en un asiento; la madre, a dos filas de distancia de ella y a diez el padre de la criatura.

dicen que ryanair es la aerolínea más barata, pero si sumas los suplementos...

¿Por qué lo hacen? Pues porque, si de verdad quieren viajar juntos, deberán pagar un suplemento que les garantice que podrán hacerlo.

Si quieres dejar tu maleta en el check-in, pagas un suplemento. Si quieres comer o beber algo, pagas. Los viajeros que llegan al aeropuerto sin haber imprimido su tarjeta de embarque en casa, vía internet, pagan. ¿Disfrutan humillando al personal? No lo descarto. Hace unos años, Michael O’Leary –director ejecutivo del invento– anunció que estaban estudiando la posibilidad de hacer pagar un euro y pico por ir al lavabo. ¿De repente sientes la necesidad de ir a hacer aguas, sean menores o mayores? Pues paga. Una semana después, O’Leary explicó que se trataba de una broma para conseguir publicidad gratuita. Y vaya si la consiguió porque, vistos los métodos de la compañía, durante esa semana los medios de comunicación la dieron por segura. Ese es el sistema: crear controversia constantemente y conseguir que se hable de ti. Salvador Dalí rizó el rizo: “Lo importante es que hablen de ti, aunque sea bien”. No te gastas ni un duro en anuncios y todos picamos, como cuando anunció que instalaría asientos verticales para conseguir meter más sardinas en la lata, o cuando dijo que los pasajeros con sobrepeso pagarían un plus, o que pondría porno de pago, como en muchos hoteles.

Los delirios de Ryanair van en aumento, y seguirán aumentado de forma exponencial mientras la gente no se harte de ellos y escoja volar con otras aerolíneas. Dicen que Ryanair es la más barata, pero si al precio del billete le sumas todos los suplementos, no creo que la diferencia final sea tan grande como para que valga la pena permitir que te traten como a un perro; a no ser que seas masoquista.