Media distancia

Les escribo sentado en la mesa de cuatro del primero de los diez vagones del tren Media Distancia (MD) de Renfe que me saca de Barcelona y me pone en el fin de semana mental.

En cuanto subo al tren, el primero de la mañana en emerger de los túneles que horadan Barcelona cuando todavía es de noche, empieza el modo descanso. A veces me toca trabajar (de ahí estar sentado en una mesa), por lo que suelo sentarme en el primer vagón, que tiende a ir vacío gracias a la suma de la longitud del tren y la pereza de la gente a desplazarse hasta el final del andén.

No hay mucha diferencia entre el MD y los trenes AVE que me pasean cada semana entre Barcelona y Madrid. Enchufes, mesas para trabajar, una buena suspensión para evitar efecto barco y relativamente bien iluminados. Si por lo que sea en lugar de un MD tomo un tren regional, entonces sí que es complicado desplegar ordenador, papeles y demás. Los tres euros de más entre los diferentes trenes se pagan solos: hora trabajada en el tren es hora libre de más durante el fin de semana.

Mis fines de semana, como los de muchos de ustedes, no son siempre sábados y domingos. En ocasiones mis días libres se alinean con los chicos estupendos que trabajan en la recepción de mi casa en Madrid, el fantástico Praktik Metropol (a estas alturas, ustedes ya saben que no soy influencer ni nada por el estilo, así que esta recomendación es subjetiva y gratuita a partes iguales). Algunos de ellos y yo descansamos un lunes y martes, o un viernes y sábado. Un final es un final caiga cuando ­caiga.

Mi MD me lleva buena parte del trayecto, casi dos horas. El resto lo hace Félix, mi taxista de cabecera, al que se le ha presentado un filón conmigo porque no sé conducir (estoy en ello) y mi pequeño paraíso está perdido en una pedanía a la que sólo se llega en coche.
Así que si un día suben en el primer MD que sale de Barcelona con destino Portbou y se aburren, no duden en acercarse a la mesa del primer vagón y nos tomamos un café. Prometo guardar la libreta y los papeles de curro.