Siempre llegamos tarde

Como deben de saber, amables lectores, la crisis diplomática que se ha desatado entre Qatar y siete países de la zona –Arabia Saudí, Bahréin, Emiratos Árabes, Yemen y Egipto– ha ­llegado a un punto en el que en los supermercados qataríes empiezan a escasear alimentos básicos como el pollo y la ­leche, cual si de una chavista Venezuela se tratase. Las líneas aéreas han tenido que cambiar sus rutas para no sobrevolar territorios que ahora les son hostiles; y llegar hasta la capital, Doha, es algo delirante, como puede comprobar cualquier ­persona que entre en una de esas webs que reproduce, en tiempo real, el tráfico de aviones en todo el mundo. Un partido amistoso de fútbol que debía disputarse entre la selección ­qatarí y la de los Emiratos Árabes quedó anulado.

Ojito con la zamarra del FC Barcelona: no te la pongas según donde, por si acaso

Ahora otra decisión deportiva ha dejado a muchas personas con los ojos como platos. En Emiratos han decidido que vestir la camiseta del FC Barcelona en ese país es delito. Cualquier ciudadano que vista o publique en las redes sociales una foto suya vistiendo la camiseta del Barça será detenido y juzgado, con posibilidad de condena de quince años de cárcel y una multa de medio millón de dirhams: cerca de 125.000 euros. En algunos escaparates de las calles de Emiratos, las enormes fotografías de Neymar, Messi y Suárez jugando aparecen con rectángulos de papel blanco que tapan la zona del pecho donde aparece lo de Qatar Airways.

A mí me parece bien. Qatar es un país que apoya a los terroristas de Estado Islámico y a los Hermanos Musulmanes, y la vergüenza para los barcelonistas era que una camiseta que venía de tener en su pecho un patrocinio tan limpio como Unicef pasase de repente a promocionar la línea aérea de unos tipos sin escrúpulos. Los trapicheos de Sandro Rosell no merecían mejor final. Lástima para los de Emiratos que esa prohibición llegue ahora, cuando el nombre de Qatar Airways está desapareciendo a marchas forzadas de la zamarra del equipo culé. Desde hace unas semanas, el lugar de la línea aérea lo ocupa Rakuten, la tienda online más grande de Japón, que se expande por el mundo y que se dedica a actividades bancarias, viajes, seguridad y vídeos online, e-books y otros contenidos digitales. Desde que la camiseta salió a la venta a principios de mes, cada vez la veo más por las calles mientras, simultáneamente, desaparecen las de Qatar Airways. A buenas horas mangas verdes, Jalifa bin Zayed bin Sultan al Nahayan.