La aguja en el pajar: Shigetaka Kurita El padre de los emojis

En en el año 1999, la empresa para la que trabajaba Shigetaka Kurita le encargó el diseño de los emojis con el fin de expresar con un mínimo de caracteres tanto estados emocionales como situaciones. Y creó un nuevo lenguaje universal en apenas cinco semanas.

Hay creaciones que toman vida propia más allá del creador. Ese es el caso de los emojis, esas pequeñas imágenes que sintetizan estados emocionales y que circulan por millares a través de los mensajes que se envían por el móvil. Su padre es el japonés Shigetaka Kurita, y salieron a la luz en 1999 por encargo de la compañía telefónica Nippon Telegraph and Telephone Corporation, donde él trabajaba como diseñador. En aquel momento la idea era poder sintetizar lo que se quería expresar para economizar caracteres. Kurita tenía entonces 26 años y creó un total de 176 pictogramas en tan sólo cinco semanas. Se inspiró en el manga. La propia palabra emoji da pistas sobre su origen, que proviene del japonés e (imagen), mo (escribir) y ji (carácter). La economía de espacio era evidente. El dibujo de un corazón ocupa un carácter en lugar de los cuatro de la palabra amor, por ejemplo.

El Museo de Arte Moderno de Nueva York incorporó hace dos años el conjunto original de los 176 pictogramas

No es de extrañar el éxito de su uso. Y en cuanto se compatibilizó la adaptación a diferentes plataformas (iPhone, Android…), el número de ellos se ha ido multiplicando hasta superar los 1.500 que en el caso del WhatsApp se ponen a disposición del usuario, o los más de 2.600 que tiene oficializados Unicode, algo así como una lista estandarizada reconocida internacionalmente. El impacto de esta forma de comunicarse es tal que hay quienes aseguran que se trata de un lenguaje llamado a convertirse en universal, más allá de culturas, idiomas o fronteras. Tanto es así que el MoMA de Nueva York, el santuario de arte moderno, incorporó hace dos años en su colección el conjunto original de emojis. Mientras tanto, el creador de ellos, que por no tener no tiene ni el copyright de su obra, ha ido cambiando de empresas y desde junio de este año trabaja para Kadokawa Dwango Corporation, un holding japonés especializado en la industria del videojuego y los medios de comunicación. ¿Qué emoji usará Kurita para expresar su estado de ánimo?