Martina Klein “Procuro subirme a los trenes que aportan algo a mi vida”

MODELO. Nacida en Buenos Aires, en 1976, ha sido una de las modelos más cotizadas durante décadas. Desde hace unos años dedica su tiempo además a la interpretación, es articulista y contertulia y ha presentado programas de televisión. Añade ahora la faceta de creadora de artículos de decoración con la firma La de Manuela.

¿con qué detesta
perder el tiempo?

Ordenando. Me da
mucha pereza.

Un vicio confesable.
Chocolate a media tarde.

La decoración le inspira ahora...
Siempre me ha interesado. Mis padres son arquitectos, y las revistas sobre ese tema han estado siempre por casa, más que las de moda. Me encantan los espacios, las texturas...

¿Polifacética? 
Procuro subirme a los trenes que le van a aportar algo a mi vida. Es mejor atreverse sin miedo al fallo. Las equivocaciones también enriquecen. 

¿Haciendo qué se lo pasa mejor? 
Mezclando. Sin limitarme. Me gusta conocer a gente talentosa, eso crea sinergias de creatividad.

¿Qué le enfada?
Que me mientan, que me utilicen. Que pongan en mi boca cosas que no he dicho. Que no sepan escuchar. La intolerancia. Las faltas de ortografía.

¿Qué hacer para que se le pase?
Esperar. Escuchar. Entender. No me enfado mucho, pero tengo carácter. Luego se me pasa, procuro relativizar.

¿Qué está leyendo? 
La lectura en esta etapa de mi vida ha pasado a un plano terciario; voy recuperando libros que empecé y no acabé. Ahora leo Los pacientes del doctor García, de Almudena Grandes.

¿Qué música le gusta y cuál detesta?
Me encanta el pop rock de los 70, 80 y 90 y detesto los ritmos caribeños de letras malas y machistas.

¿Casera o más de calle?
Casera, pero me encanta pasear. Me carga de energía.

Su casa, ¿cómo la definiría?
Es un sitio acogedor para compartir en familia y en busca de un estilo definitivo. Algo que no llegará nunca porque vamos creciendo con ella.

¿Es de buen comer? 
Demasiado. Puede conquistarme con un plato exótico, uno mediterráneo o un buen asado.

¿Tiene algún restaurante favorito?
Vamos mucho al Parco (Barcelona) y al Bahiana (Madrid).

¿Y para beber?
Agua con gas (con hielo y limón).

¿Adicta a las series? 
Lo fui a Friends. Me he ido enganchando a otras a trompicones: Homeland, Masters of sex, This is us. 

¿Y a las redes sociales?
Enganchada. Es una herramienta más de trabajo y el lenguaje del presente y futuro. Quiero entender el mundo actual y al que nos dirigimos. 

Su velada perfecta. 
La de familia numerosa sería en un destino de playa. Tras la jornada en el mar, nos pondríamos guapos e iríamos a cenar carne fileteada. Y un helado. Y cuando el pelotón ha caído, una charla con Àlex (el tenista Àlex Corretja) viendo estrellas fugaces. La versión pareja sería en un viaje juntitos, en un restaurante bonito y pasear por los Champs-Élysées, Times Square o a la orilla del mar.

¿Qué tres personas o cosas no soporta perder de vista?
A mis hijos, me hace feliz tenerles cerca. A mi chico. Me completa. Duermo mejor si estamos juntos. Y lamentablemente, mi móvil.